De bestiarios
El Hombre y el mundo animal
Breve historia de los bestiarios
El ser humano es producto animal. Sin embargo, la creación de la vida civilizada terminó de delinear una difusa pero traumática división entre la entre la esfera animal y la humana. Tras esta ruptura de la identificación con el mundo animal, ya desde las pinturas rupestres, el Hombre se interesó en lo animal como objeto de representación.
Este impulso por registrar pasó en Occidente por el mundo grecorromano y llegó hasta el medievo en la forma de bestiarios. Los bestiarios son inventarios de animales, existentes o fantásticos. Si hacemos caso a la psicología profunda, las imágenes y narraciones que poblaron estos libros remiten directamente a las energías del inconsciente. Carl Jung agregaría, además, que es un inconsciente no sólo individual, sino colectivo. Nótese, por ejemplo, la marcada presencia de la mitología cristiana en los bestiarios medievales.
Por otro lado, hay escritores hispanoamericanos de la talla de Borges, Cortazar o Arreola que han retomado el concepto de los bestirarios con fines lúdicos o experimentales.
La taxonomía de animales en el bestiario, pues, tiene más de proyección inconsciente, introspección o experimentación narrativa que de una objetiva visión darwinista. El bestiario es la visión acientífica de apropiarse de lo animal.
Fuente: Stylo (p. 23)
Fuente: Stylo (p. 23)
