La escritura aforística de Rubén Bonet

Estimulante como un jaikú, concisa como un aforismo, la escritura de Bonet, en Jaikús maniacos, no deja de ser descaradamente divertida.
El jaikú, poema japonés brevísimo, extrae de la naturaleza su saber. Relámpagos, ranas, ríos, despiertan imágenes poéticas vitales, estimulantes. El aforismo, por su parte, originado en la escritura médica griega, vuelve al paciente su objeto de estudio. El diagnóstico aforístico evoluciona, pues, sólo en compañía de un cuerpo enfermo.
El jaikú, poema japonés brevísimo, extrae de la naturaleza su saber. Relámpagos, ranas, ríos, despiertan imágenes poéticas vitales, estimulantes. El aforismo, por su parte, originado en la escritura médica griega, vuelve al paciente su objeto de estudio. El diagnóstico aforístico evoluciona, pues, sólo en compañía de un cuerpo enfermo.
De la vitalidad del jaikú y de la visión aguda del aforismo nacen los Jaikús maniacos (Moho, 2009), del español auto-expatriado Rubén Bonet. Sin embargo, sus diagnósticos aforísticos no parten de la enfermedad sino de un cuerpo extático. Y sus visiones estimulantes no surgen de la naturaleza que el jaikú representa sino de la cotidianidad posmoderna, de la realidad social mundana.
Como resultado de esta lucha entre el éxtasis vital y el mundo “maniaco” gone wrong se gesta una gran coraza de cinismo e ironía a la superficie de cada afirmación, definitivamente divertida, pero que deja un vago pensamiento en el aire de que tal vez fue la salida fácil ante el potencial confrontamiento.
La primera parte del libro reúne aforismos sueltos del escritor y artista. Después viene una jocosa descripción de su fundación “adopte un escritor” y otros manifiestos. Y al final se incluyen algunas crónicas, quizá reales, quizá ficticias (¡qué importa!), de momentos cotidianos y, a la vez, insólitos.
*Texto pronto a aparecer en Stylo.